Víctor Jara: UNA VOZ QUE NUNCA SE APAGA

Victor Jara
Perché
Hace 36 años la barbarie fascista creyó que matando a un hombre podían apagar su voz, que quebrándole sus dedos podían detener los acordes de su guitarra, que llenándole el cuerpo de balas, podrían desaparecerlo para siempre.
Como siempre pasa en los regímenes totalitarios se equivocaron: Víctor Jara, el cantautor chileno está hoy más vivo que nunca y eso se demostró en la amplia manifestación que recorrió las calles de la capital chilena al conjuro de Te recuerdo Amanda y La plegaria del labrador.
Todo ocurrió durante el “pago” de este funeral que se le debía, pues en aquella ocasión su viuda, la inglesa Joan Jara, y un amigo, fueron los únicos a quienes los militares dejaron acompañar al cadáver hasta el cementerio.
El artista, según investigaciones posteriores, después de ser detenido, recibió 44 balazos, la primera de las cuales fue disparada por un oficial al que llamaban El Príncipe, a quien hoy todavía no ha podido ser plenamente identificado. Se dice que este hombre comenzó su proceso de tortura síquica jugando a la ruleta rusa con el prisionero.
Militante de izquierda, Jara combinó las canciones de claro corte combatiente, con otras de amor. Entre las primeras se encuentran las dedicadas al Che Guevara (El aparecido), otra contra la pobreza (Luchín), protesta por la injusticia (Preguntas por Puerto Montt).
Pero otras escapan a esas concepciones y toman otros vuelos al hablar de la amistad, el amor a la tierra, a personajes (Angelita Huenumán).
El canto a la mujer se encuentra en Cuando voy al trabajo, Te recuerdo Amanda y en Deja la vida volar.
Jara, además, fue actor y director de teatro. El 11 de septiembre de 1973 se opuso al golpe de estado y ocupó, junto a estudiantes y profesores la Universidad Técnica del Estado. Al día siguiente fueron desalojados y llevados al Estadio Chile, convertido en prisión. Reconocido por los militares, según cuenta su viuda Joan, se ensañaron con él, le quebraron las manos y lo asesinaron.
Un cable de la agencia EFE señala que: todos los datos sobre las torturas, la cantidad de balazos y las manos machacadas de Víctor Jara han sido confirmadas ahora, después de que en junio pasado el cuerpo del artista fuera exhumado por orden judicial, a fin de comprobar la veracidad de nuevos datos respecto de su asesinato.
Sin embargo la voz del cantante sigue más viva cada día, ya sea en sus propias grabaciones o en las voces de otros como el catalán Joan Manuel Serrat, la argentina Mercedes Sosa, la norteamericana Joan Baez y el cubano Silvio Rodríguez.












