FAO vs Hambre, gana el hambre.

Cada día más niños sufren de hambre
Roma. Italia. Sin ningún compromiso concreto para erradicar el hambre en el mundo terminó la cumbre organizada por la FAO -Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU- que se realizó en esta ciudad.
La declaración final, aprobada unánimemente, señala que habrá más esfuerzos para erradicar la falta de alimentación, pero ninguno de los 192 países que integran la organización se comprometió a destinar más recursos para combatir el hambre, al punto que no se consiguió formar un nuevo fondo de 44.000 millones de dólares en ayudas para la agricultura, como pidió el director general de la FAO, Jacques Diouf.
Entre los participantes, entre los cuales no se contaron los líderes de los países más ricos del mundo, hubo discursos enérgicos, como el del papa Benedicto XVI, quien en su primera intervención ante la FAO, denunció el “egoísmo” y la “especulación” con los alimentos, y “la deplorable destrucción de excedentes alimentarios en función del lucro económico”.
El Papa afirmó que “el hambre es la señal más cruel y concreta de la pobreza. No es posible continuar aceptando la opulencia y el derroche cuando el hambre adquiere mayores dimensiones”, clamó finalmente, ante el aplauso de los asistentes.
En similares términos habló el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. “El hambre es la más devastadora arma de destrucción masiva en nuestro planeta; no mata soldados; mata niños inocentes que ni siquiera tienen un año de edad”, dijo.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, apuntó a que “sólo hoy 17.000 niños morirán de hambre, a pesar de que el mundo tiene suficiente comida para alimentarlos. Esto es inaceptable”.
Y agregó que “no puede haber seguridad alimentaria sin seguridad climática”.
El director de la FAO advirtió que destinar 44.000 millones de dólares en ayuda a desarrollo agrícola, es “una cantidad pequeña, si se compara con los 365.000 millones dólares en subvenciones a los productores agrícolas en los países europeos en 2007, o los 1,3 billones de dólares que el mundo gastó en armamento”.












